|
 |
En el corazón de la montaña Colombiana, sobre la Laguna Sagrada Muisca de “Ubaque”, en el llamado “lugar de los arboles de sangre roja”, la savia de los lacres, se encuentra “Arcobaque”. Un espacio para sentir el alma de la naturaleza, para extasiarse en las noches con el cielo repleto de estrellas. En la orilla de esta laguna vivió el Cacique de Ubaque, el Señor de la Agricultura durante la epoca pre-colombina. La leyenda cuenta que escapó a un ataque del hermano del Zipa, a traves de un larguísimo tunel bajo la montaña que conecta con el valle del Guayacundo, uno de los cerros de la región. Una vez en el exterior de la laguna, pasa a tomar control de la situación, pues miles de sus hombres rodeaban al osado agresor. Envía un mensaje al Zipa, en el que lo conmina a detener y castigar a su hermano o sus propios hombres llevarían a cabo la tarea. El Zipa envía un contingente de sus guerreros a Ubaque, lo traen de vuelta amarrado a un tronco, en un escarnio público que termina con 25 latigazos, pero que le salva la vida.
La laguna se encuentra abrazada y protegida por el hermoso “Quinto”, la montaña a la que los Indigenas nunca dieron nombre, pues la consideraban tan sagrada que para referirse a ella lo hacían en relación a las otras cuatro alturas que dominan la región. Allí, desde 1985 se construye “Arcobaque”, los arcos de Ubaque, con el propósito de convertirse algun día no muy lejano, en un centro para el crecimiento interior. Ideal por su delicioso clima medio y por su cercanía a Bogotá, se llega tras una hora de recorrido por espectaculares paisajes.
Con el paso del tiempo se ha convertido en un hermoso parque, lleno de caminitos de piedra, fuentes con curiosas formas, recubiertas por pedacitos de cerámica, que arrullan la mente con el sonido cantarino del agua. |
 |