Muy cerca a Bogotá, luego de un recorrido por uno de los paisajes más hermosos de Colombia, llegamos al corazón de los Andes en donde se encuentra la laguna de Ubáque. Una de las siete lagunas sagradas Muiscas, la cultura indígena heredera de ¨Mu¨, lengua que se habló en la antigua Lemuria. Allí vivió el Cacique de Ubáque, Señor de la agricultura en la época pre-colombina.
Una majestuosa montaña que los Indígenas llamaban el “Wuinto”, le sirve de fondo, y resguarda a la laguna. Frente a ésta, sobre una colina que también es un balcón hacia el majestuoso valle de los Ríos Blanco y Negro, rodeada por bosques de lacre, se encuentra Arcobaque. Su arquitectura en arcos, la preciosa laguna y “Ubáque” -que en Muísca quiere decir “la tierra de los árboles de sangre roja”- le dan su nombre, Arcos de Ubáque o ¨Arcobaque¨.
Al cruzar su portal, senderos de piedra nos invitan a descubrir espacios conformados por la naturaleza, en los que encontramos curiosas fuentes de colores cuyas aguas cantarinas sosiegan el espíritu; y mágicos rincones de extraordinaria energía nos llaman a la contemplación y al silencio interior.
El lugar es un portal dimensional que eleva la energía vital de quienes lo visitan. Tan encantador que un dragón se petrificó, admirado por su belleza, al acercarse a tomar agua en una de sus fuentes. En ese entorno sagrado, en un clima deliciosamente templado, nació Arcobaque. Un verdadero paraíso para el espíritu, cuyo propósito esencial es irradiar la Información de Sabiduría que impulsa la evolución de la consciencia. Para ello diseñamos tres tipos de programas: